Para llegar a Forks, mi hermana y yo tomamos un vuelo de unas seis horas de México DF a Seattle, pero como llegamos en la noche simplemente nos fuimos al hotel a cenar y luego a dormir. El segundo día nos dedicamos a conocer la ciudad y a ir de compras por la zona turística, comimos frente al famoso “Market Place” y nos tomamos fotos con el gran “Puerco” que funciona aún de alcancía. Las ganancias son para mantener el mercado en buenas condiciones y para que se sigan vendiendo los exquisitos productos del mar. Esta ciudad es conocida como “La Ciudad Esmeralda” que debido a las constantes lluvias se ilumina de verde con sus hermosos árboles y plantas por doquier.
Finalmente llegó la noche y nos preparamos para el siguiente día irnos a Forks. Para llegar a este pueblito desde Seattle primero tomamos el monorriel y luego un autobús al aeropuerto de Tacoma. Una vez en el aeropuerto tomamos un pequeño microbús que nos llevaría a Port Angeles. Éste debe atravesar la ciudad y algunas islas cercanas. Así que después de una hora de recorrido nos subimos a un ferry que transporta alrededor de unos cien vehículos. En tan sólo veinte minutos pudimos ir a comprar algunos alimentos, recorrer el interior del ferry y tomarnos unas fotos estilo Titanic.
Por fin después de cómo unas dos horas llegamos a Port Angeles. Para entonces mi hermana ya estaba emocionándose mucho y hacía planes para el recorrido. Entramos a una tienda con recuerdos de Twilight y el señor que la atendía nos dijo que si queríamos ir a Forks debíamos tomar un autobús que salía frente a la plaza principal. Nos dirigimos a la parada y afortunadamente el autobús saldría en una media hora, y digo afortunadamente porque era el último. El chofer nos dijo que aprovecháramos para comer y tomarnos un café, ya que el recorrido duraría como unas tres horas hasta llegar a Forks.
Después de tomar los alimentos abordamos el autobús que nos llevaría a Forks. Entre lluvia, árboles, neblina, montañas y lagos vamos recorriendo poco a poco el camino que nos lleva al pueblito del papá de Bella. Con la canción de la película de fondo y los paisajes la emoción nos envuelve. El camino nos pareció que duró más de tres horas y nuestros corazones latían cada vez más rápido mientras nos acercábamos al lugar más húmedo del estado de Washington.
Por fin a lo lejos vimos un letrero que decía “Welcome to Forks”. El autobús se detuvo en una cabañita y ahí nos bajamos. Lo primero que hicimos fue buscar un hotel para pasar la noche. Al entrar al más cercano la recepcionista nos dijo que no había habitaciones y que tampoco había en ninguno de los hoteles de Forks. Como no habíamos planeado el viaje no se nos ocurrió hacer alguna reservación. Le preguntamos a la señorita si no conocía a alguien que nos pudiera hospedar solamente por una noche. Ella hizo un par de llamadas y después nos dijo: -Chicas hoy es su día de suerte, les acabo de conseguir una habitación en la casa de los Cullens, en unos momentos llegan por ustedes. Mi hermana y yo no lo podíamos creer, en la casa de la familia de Edward. Simplemente nos quedamos sin habla. Esperamos unos minutos y en eso llega un señor alto muy amable, Bill Brager, y nos da la bienvenida a Forks. Inmediatamente nos dirigimos a su auto y nos pregunta que si éramos fans de Twilight. Por supuesto, le dijimos que sí. Después nos dice: -pues ahora mismo las llevo a la escuela de Bella y Edward para que se tomen una foto. En cuanto llegamos nos bajamos del auto y nos tomamos varias fotos. Otros fans hacían lo mismo, recorrían kilómetros para llegar a Forks y tomarse fotos en los lugares que Stephenie Meyer describe en su libro Twilight-Crepúsculo. En ese momento comenzaba a lloviznar pero aún así nos tomamos las fotos.
Después el siguiente lugar al que Bill nos llevó fue a la estación de policía donde trabajaba el papá de Bella, ahí nos tomamos varias fotos también, incluyendo una junto a la patrulla de Charlie. La llovizna comenzaba a ser más intensa pero nuestros ánimos no bajaban. Volvimos a subirnos al carro y recorrimos unos metros. En eso vamos entrando a una casa de unos cien años de antigüedad rodeada de árboles. A mí ya se me había olvidado que era el lugar donde nos hospedaríamos. Y esa casa era ni más ni menos que la casa de los Cullens. En una de las ventanas nos esperaba Edward (claro era solamente un póster). Y en la entrada estaba un letrero que decía que los Cullens estaban de vacaciones pero que disfrutáramos de nuestra estancia en su casa y que éramos bienvenidas.
Cuando entramos la dueña, Susan Brager, nos regaló un paquete Twilight que consistía de una postal con la información detallada de la casa de los Cullens (que en realidad se llama Miller Tree Inn y que se localiza en la calle “East Division Street”), un separador de libros, unos chocolates de parte de Edward, unos dientes de vampiro para entrar en calor y una carta de bienvenida firmada por el Dr. Carlisle Cullen y Esme, Rosalie y Emmeth, Alice y Jasper, y por supuesto por Edward. La habitación que nos tocó fue la de Alice y una vez que dejamos nuestras cosas nos salimos a recorrer Forks caminando. Queríamos sentirnos como Bella cuando llegó después de años de no ir al pueblo de su padre y que todo para ella era como si fuera un nuevo lugar. Después de unas cuadras llegamos a la avenida principal “South Spartan Avenue” y vimos la tienda “Dazzled by Twilight” y en una callecilla los autobuses del “Twilight Tours”. Pero como ya era tarde todo estaba cerrado. Entonces mi hermana y yo decidimos irnos caminando hasta el letrero de bienvenida a Forks. Para entonces ya la lluvia no se hizo esperar y después de unos metros llegamos a un parque llamado “Tillicum Park”. Ahí hicimos una pausa, nos tomamos algunas fotos y luego continuamos. Íbamos al lado de la carretera de doble sentido, por la orillita. Cuando un carro se veía a lo lejos caminábamos en fila india para que no nos fuera a atropellar. El camino era largo, yo no veía nada del letrero y ya hasta me quería regresar. Pero mi hermana me daba ánimos y me decía que continuáramos que faltaba poco. Y así caminamos unos metros más y de repente ahí lo vimos junto a la carretera “Highway 101”. Para suerte de mi hermana había dejado de llover y pudimos tomarnos unas bonitas fotos del letrero.
Por fin a lo lejos vimos un letrero que decía “Welcome to Forks”. El autobús se detuvo en una cabañita y ahí nos bajamos. Lo primero que hicimos fue buscar un hotel para pasar la noche. Al entrar al más cercano la recepcionista nos dijo que no había habitaciones y que tampoco había en ninguno de los hoteles de Forks. Como no habíamos planeado el viaje no se nos ocurrió hacer alguna reservación. Le preguntamos a la señorita si no conocía a alguien que nos pudiera hospedar solamente por una noche. Ella hizo un par de llamadas y después nos dijo: -Chicas hoy es su día de suerte, les acabo de conseguir una habitación en la casa de los Cullens, en unos momentos llegan por ustedes. Mi hermana y yo no lo podíamos creer, en la casa de la familia de Edward. Simplemente nos quedamos sin habla. Esperamos unos minutos y en eso llega un señor alto muy amable, Bill Brager, y nos da la bienvenida a Forks. Inmediatamente nos dirigimos a su auto y nos pregunta que si éramos fans de Twilight. Por supuesto, le dijimos que sí. Después nos dice: -pues ahora mismo las llevo a la escuela de Bella y Edward para que se tomen una foto. En cuanto llegamos nos bajamos del auto y nos tomamos varias fotos. Otros fans hacían lo mismo, recorrían kilómetros para llegar a Forks y tomarse fotos en los lugares que Stephenie Meyer describe en su libro Twilight-Crepúsculo. En ese momento comenzaba a lloviznar pero aún así nos tomamos las fotos.
Después el siguiente lugar al que Bill nos llevó fue a la estación de policía donde trabajaba el papá de Bella, ahí nos tomamos varias fotos también, incluyendo una junto a la patrulla de Charlie. La llovizna comenzaba a ser más intensa pero nuestros ánimos no bajaban. Volvimos a subirnos al carro y recorrimos unos metros. En eso vamos entrando a una casa de unos cien años de antigüedad rodeada de árboles. A mí ya se me había olvidado que era el lugar donde nos hospedaríamos. Y esa casa era ni más ni menos que la casa de los Cullens. En una de las ventanas nos esperaba Edward (claro era solamente un póster). Y en la entrada estaba un letrero que decía que los Cullens estaban de vacaciones pero que disfrutáramos de nuestra estancia en su casa y que éramos bienvenidas.
Cuando entramos la dueña, Susan Brager, nos regaló un paquete Twilight que consistía de una postal con la información detallada de la casa de los Cullens (que en realidad se llama Miller Tree Inn y que se localiza en la calle “East Division Street”), un separador de libros, unos chocolates de parte de Edward, unos dientes de vampiro para entrar en calor y una carta de bienvenida firmada por el Dr. Carlisle Cullen y Esme, Rosalie y Emmeth, Alice y Jasper, y por supuesto por Edward. La habitación que nos tocó fue la de Alice y una vez que dejamos nuestras cosas nos salimos a recorrer Forks caminando. Queríamos sentirnos como Bella cuando llegó después de años de no ir al pueblo de su padre y que todo para ella era como si fuera un nuevo lugar. Después de unas cuadras llegamos a la avenida principal “South Spartan Avenue” y vimos la tienda “Dazzled by Twilight” y en una callecilla los autobuses del “Twilight Tours”. Pero como ya era tarde todo estaba cerrado. Entonces mi hermana y yo decidimos irnos caminando hasta el letrero de bienvenida a Forks. Para entonces ya la lluvia no se hizo esperar y después de unos metros llegamos a un parque llamado “Tillicum Park”. Ahí hicimos una pausa, nos tomamos algunas fotos y luego continuamos. Íbamos al lado de la carretera de doble sentido, por la orillita. Cuando un carro se veía a lo lejos caminábamos en fila india para que no nos fuera a atropellar. El camino era largo, yo no veía nada del letrero y ya hasta me quería regresar. Pero mi hermana me daba ánimos y me decía que continuáramos que faltaba poco. Y así caminamos unos metros más y de repente ahí lo vimos junto a la carretera “Highway 101”. Para suerte de mi hermana había dejado de llover y pudimos tomarnos unas bonitas fotos del letrero.
De regreso pasamos por áreas boscosas y nos imaginábamos que por ahí andaban los vampiros. Como solamente teníamos un día para recorrer Forks no pudimos ir a “La Push” entonces buscamos algunas señales de la tribu Quileute a la que pertenece Jacob. Ya para entonces se estaba haciendo de noche pero mi hermana quería hacer otra parada más y era en el Hospital donde trabajaba el Dr. Carlisle Cullen. Así que caminamos y caminamos hasta encontrarlo en la calle “Bogachiel Way”. Nos tomamos algunas fotos y nos regresamos a la casa de los Cullens, ya que para ese momento estaba ya muy oscuro.
Mi hermana estaba feliz de haber podido fotografiarse en los lugares principales del libro de Twilight-Crepúsculo en Forks. Lamentablemente solamente teníamos un día, ya que el siguiente lo teníamos reservado para irnos de nuevo a Seattle. Y pues según mi hermana faltaban algunas cosas por ver como la casa de Bella, el lugar del estacionamiento del Dr. Cullen en el hospital y la camioneta de Bella. Pero lo que habíamos visto hasta ahora era más que suficiente para que ella estuviera feliz. Esa noche estábamos tan cansadas de caminar que nos dormimos profundamente. Al siguiente día nos levantamos muy temprano para tomar el desayuno e irnos al autobús que nos llevaría de nuevo a Port Angeles, para después tomar el microbús a Seattle. Bill y Susan nos sirvieron un suculento desayuno y después nos despedimos de ellos y de algunos invitados más. Pero Bill nos pregunta que si habíamos visto la casa y la camioneta de Bella, las dos le dijimos que no habíamos tenido tiempo. Y entonces Bill nos ofreció llevarnos a los lugares en su coche y luego dejarnos en la parada del autobús. Nosotras muy contentas, saltando de la emoción que le decimos que muchas gracias y que sí aceptábamos. Y pues así lo hizo, nos llevó a los tres lugares que nos faltaban y así pudimos completar nuestro recorrido Twilight en Forks.
El viaje a Port Angeles se nos hizo ahora muy corto y como tuvimos alrededor de una hora para de nuevo tomar el microbús a Seattle, pudimos tomarnos las últimas fotos con Edward, en el cine, en el restaurante “Bella Italia” y en la librería. Nos llevamos recuerdos increíbles del recorrido Twilight, sobre todo mi hermana, que era su sueño y que al fin lo cumplió.




























3 comentarios:
Hola
Pues que bueno que te has divertido, pero como nunca he leído los libros de los vampiros ni conozco la trama, pa mi que debe ser de emocionante como ir a a la Capital de España y luego llegar al Estadio donde juega el Real Madrid, el varias veces campeón de Europa, lugar donde quisieran llegar los mejores jugadores del mundo y los mejor pagados.
Lugar sagrado donde jugó el mismísimo "Hugo Sanchéz", el mejor jugador del mundo que debería ser el Presidente de la República, el único que sabe como dirigir a la Selección Mexicana de futbol, o sea ser un auténtico "Fan" del fut, y de todo lo que encierra.
Así que pa mí, que se fueron como al Estadio del Real Madrid, jejejeje
Saludos y luego me sigues platicando las Adriana-Aventuras.
Humbert
Ha sido maravilloso, un sueño que aun no he cumplido pero que estoy deseosa de hacerlo...
Me parece muy bien y divertido... Iré el próximo verano, cuando la ultima entrega de la saga se estrene Que emoción!!! Pero debo convencer a mis padres de que me ayuden un poco a pagar todo...
Soy de Monterrey..
Mas o menos cuanto les salio el viaje ya con todo?
Me encantaría que me dijeran!!!
Soy FAN de Twilight y de verdad deseo visitar Forks lo mas antes posible!!!
Les dejo mi blog:
http://verelsolunavezmas.blogspot.com/
Agradeceria tu respuesta!!!
Hola Nesbell Lane, qué padre que te animes a ir a Forks, espero que tu sueño se te haga realidad. Y bueno pues igual y te sale en unos US 2000.
Pero nosotras fuimos como 5 días en habitación doble. El costo dependerá de los días que vayas y de la temporada. Yo te recomiendo que llegues a Seattle y de ahí te vayas a Port Angeles o a Forks. También puedes llegar a Portland pero es un poco más lejos. Puedes escribirme a mi correo para más detalles: adielisa@gmail.com
Byeeeeeeee
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